User Manual
14/02/2012 Retsch GmbH 20
Cribado en húmedo
En la mayoría de los casos se puede realizar un
cribado en seco. No obstante, existen algunos
materiales en los que las fuerzas de adherencia
entre las distintas partículas pueden plantear
dificultades. Añadiendo líquido, preferentemente
agua, durante el proceso de cribado se pueden
eliminar estos problemas (siempre que los medios
auxiliares adicionales indicados en el capítulo
Materiales auxiliares para el cribado no hayan dado
ningún resultado positivo). En todo caso, como
condición previa para la realización de un cribado
en húmedo, las sustancias a cribar no deben
hincharse, disolverse ni sufrir otro tipo de
alteración en el líquido de cribado.
Accesorios necesarios
Tapa tensora con pulverizador para el
diámetro de criba correspondiente.
Recolector con salida de agua para el
diámetro de criba correspondiente.
Preparación
Sitúe su máquina AS 200 control „g“ cerca
de un desagüe.
Mediante un manguito, empalme el
pulverizador de la tapa tensora con un grifo
de agua.
Conecte la salida de agua del recolector a un
desagüe o un recipiente colector adecuado.
Realizar el cribado en húmedo
Cargar la sustancia sólida en forma de
suspensión.
Ajustar la cantidad de líquido (agua) a
cargar de forma que sólo se pulverice la
superficie completa de la criba.
Se recomienda la utilización de medios
auxiliares a la dispersión, ya que reducen la
tensión superficial de los líquidos de cribado.
Deberá pulverizar sucesivamente cada una
de las fracciones en caso de sustancias de
difícil decantación y/o separación exacta.
Tras el proceso de cribado las fracciones se
pasan de cada una de las cribas a los
correspondientes filtros (p.ej. filtros de
papel) y se procede a su secado a una
temperatura de 80
o
C en el armario de
secado.
A continuación, las cribas se limpian en un
baño por ultrasonidos y también se secan en
el armario de secado (sin junta).
No se debe sobrepasar la temperatura
máxima de secado de 80° C.










